Un solo pez en el agua

dos Córdobas de hermosura

Córdoba quebrada en chorros

celeste Córdoba enjuta.

(F. García Lorca)

(Montaje fotográfico:  https://www.youtube.com/watch?v=XAQf1bS8QrM)

Llegamos al aparcamiento cercano a la puerta de Sevilla (37º52'28.42"N; 4º47'12.20"W) alrededor de las 19:00 horas. Aunque algo caro (17 € por día) ya que no ofrece ningún servicio, excepto que está vigilado, se encuentra en un lugar ideal muy cercano a la zona monumental a tan solo 900 m de la Mezquita.
A las 8,30 del día siguiente comenzamos nuestra visita a la ciudad. Pasear por sus calles, muchas aún dormidas, contemplando su lento despertar, era una auténtica delicia.


Y un poco después de las 8,30 disfrutábamos de una visita muy especial a la Mezquita. De 8,30 a 9,30 es gratuita, pero sobre todo, se goza de una gran paz. Y siempre que la visito, su belleza me cautiva e impresiona. Es SIEMPRE ....Indescriptible














 La dejamos atrás para sumergirnos en sus calles, en sus casas,


 pero sobre todo, en sus patios, para quedar atrapados por ellos.
 La Fiesta de los Patios tiene lugar en Mayo y está declarada Patrimonio de la Humanidad
 Un conjunto de propietarios de 8 patios en la zona del Alcázar viejo se han asociado  (http://www.amigosdelospatioscordobeses.es/) y mediante el pago de 6 euros y en un horario establecido, se permite la visita a estos patios durante todo el año. En las fechas en que tiene lugar el concurso (desde la segunda semana de mayo hasta casi finales de mes) se pueden visitar muchos más patios privados, pero nos dicen que las colas para acceder son considerables. Nosotros, fuera de estas fechas de concurso, no tuvimos apenas problemas.
 ...y es que las imágenes hablan por sí solas...
 aunque falta disfrutar de su frescor y de su aroma...
 Es una fiesta para los sentidos....



 que quedan embriagados y a la vez no parecen saturarse de tanta belleza




















Córdoba disfrutaba también de su fiesta de las cruces




Y de la alegría alrededor de ellas
Y entre patio y patio....
visitamos algunos de sus monumentos como la curiosa  Iglesia de San Bartolomé

 La plaza de la Corredera, cerca de donde comimos
 La posada del Potro
o el Alcázar





Y por supuesto a la mañana siguiente, el palacio de los Marqueses de Viana, con sus doce patios que compiten en belleza y singularidad












 y cerca de allí, de nuevo, quedamos atrapados por sus calles y sus rincones



Y por la noche  la magia del agua  puso el "broche final"
con el espectáculo de luz y agua del alcázar


Mª Angeles del Valle Blázquez

Boadilla del Monte, Mayo de 2015